Cien Gaviotas
Se acerca el aniversario de la última noche que te vi. La última en que reímos juntos. La que recuerdo con cierta mezcla de alegría y amargor. La noche de los muertos. ¿Qué ironía, no? Pero sigo sin querer pensar en eso, que ya no estás aquí, que se acabaron esas largas conversaciones y comentarios ingeniosos, las bromas tontas y las dudas sobre si ser ratón de campo o de ciudad.
Me alegro de haberte conocido, de haber compartido nuestros primeros años en Madrid, haber sido nuestro apoyo, haberte ayudado a encontrar ese amor que tanto merecías, de que compartieras esos tiempos felices con Sandra, de haber sido una amiga para ti. Rayos, te echo de menos… Sé que no puedes oírme, pero de vez en cuando, necesito recordarte…
Va por tí…
